sábado, 2 de enero de 2010

Incoherencias de Dragon Ball

Dragon Ball, es posiblemente, la serie de más éxito de la historia de la animación en España. Las aventuras, la emoción en los combates, la amistad, el espíritu de superación, el luchar por unos ideales y muchas más cosas, son los ingredientes de esta fantástica serie que todavía sigue coleando, con infinidad de videojuegos, remakes, adaptaciones, merchandising, incluso películas (de dudosa calidad).

Sin embargo, en la película “Con faldas y a lo loco”, había una cita mítica: Nadie es perfecto. Ese “nadie” incluye al mangaka más laureado de todos los tiempos y padre de la criatura, Akira Toriyama. Con esto quiero decir que, pese a la gran calidad de la obra maestra, hay una serie de incongruencias o errores, que en realidad, no suponen una merma de la calidad, pero si que forman parte de las curiosidades del manga.

Voy a centrarme en los del manga en si mismo, es decir, que no voy a numerar los fallos del anime, ya que Toriyama es el responsable de la historia que el mismo publicó, en cambio, el anime, es una adaptación del manga por parte de Toei, sin mencionar los fallos en la traducción en todas las versiones.

-Power-Ups de Piccolo: En la batalla contra Napa y Vegeta, Piccolo muere a manos del primero (el cuál no le llegaba a la suela de los zapatos a Vegeta) sacrificando su vida por Son Gohan. Sin embargo, tras un entrenamiento no muy largo en el Planeta de Kaito, aparece en Namek, se asimila con Nail (que había sido derrotado con suma facilidad por Freezer sin transformar), y es capaz de plantarle cara a Freezer en su primera transformación, obligándole a efectuar una nueva.

La respuesta a este error de escala de poder, se encuentra en el entrenamiento de Kaito y en la asimilación con Nail, pero, teniendo en cuenta que en un año Goku progresó lo suficiente como para igualar a Vegeta y Piccolo no llegó a estar un año allí, y el nivel de poder de Nail, debería de seguir existiendo una gran diferencia entre Freezer y Piccolo. La única explicación lógica es el poder que da la asimilación entre namekianos.

Otro de los Power-Ups de Piccolo, aunque quizás con más lógica, es el que consiguió tras su fundición con Kami-sama. Pasó de ser vapuleado por los Androides, a acorralar a Cell y a disputar un combate igualado con A17, uniéndose con un personaje cuyo poder había quedado desfasado antes de que comenzase Dragon Ball Z. En teoría el aumento de poder debería de ser mínimo, en cambio, la única explicación a esta multiplicación de fuerzas sea algo más místico como la unión del bien y del “mal” y el nacimiento de un ser nuevo distinto al anterior.

-Power-Up de Son Goku en Namek: Cuando Goku llega a Namek, gracias a su entrenamiento en la nave espacial, y a su aumento de poder justificado a través del Zenkai Power (cuantos más combates dispute un Saiyajin, y más graves sean las heridas, más fuerte se hace al curarse), es capaz de superar al Capitán Ginew, pero su poder distaba mucho del que en teoría poseía Freezer. Al intercambiar el cuerpo con Ginew, Vegeta le propina una paliza, pero las heridas no son tan graves como para que, tras recuperarse en el tanque de agua medicinal, plante cara a Freezer en su tercera transformación. En este caso el Zenkai Power sería la respuesta, pero tras un par de golpes de Vegeta (el cual no tuvo ninguna posibilidad ante el tirano) no se consideraría una herida de muerte lo suficientemente grave como para justificar un aumento de poder tan exagerado tras sanar. En todo caso, la transformación posterior en Super Saiyajin si que sería una razón más que de sobra para justificar su victoria, pero contra un Freezer tan poderoso, sin esa transformación, no tendría que haber aguantado tanto como lo hizo.

-Freezer inmortal: Freezer que es cortado por la mitad por su propio ataque en Namek, recibe una Genkidama, tiene un combate a muerte contra un Super Saiyajin, recibe un poderoso ataque de Goku devolviéndole la onda de energía, y tras la explosión del planeta en el que se encontraba…sigue vivo. Increíble pero cierto. Se sabe que Freezer es capaz de sobrevivir en el espacio, y su resistencia estaba más que comprobada, pero lo de seguir vivo, quizás era para que, tras su aparición como Mecha Freezer, se marcara la diferencia entre los antiguos rivales y los que se avecinaban.

-Regeneración de Cell: Se piensa que es un error de traducción o una mala interpretación de las palabras de Cell, pero, supuestamente el organismo capaz de generar células de regeneración se encontraba en el cerebro. Tras el potente Kamehameha de Son Goku, que le vuela la cabeza y parte del cuerpo, quedan en entredicho sus palabras. La explicación es que, o bien se refería a que el órgano que produce las células se encuentra en el cerebro pero que eso no quita que el cuerpo ya posea las células de regeneración, a pesar de que desaparezca dicho órgano que las genera, o que quizás el mismo no sabía que era capaz de de regenerarse (puede que una versión mejorada de la capacidad regeneratoria de Piccolo) aun perdiendo la cabeza.

-Escalas de poder en Bu: La saga de Bu fue la última de Toriyama como autor de Dragon Ball. Este villano, sufrió, a través de diversas absorciones y transformaciones, multitud de cambios y aumentos y variaciones de poder. Todavía no hay nada claro al respecto y son todo suposiciones, pero hay varias incongruencias en cuanto a las escalas de poder. Por ejemplo, tras comerse al Bu “gordo”, el Bu maligno sufre un aumento de poder, naciendo Super Bu, el cuál sufre para mantener el ritmo contra Gotenks en Super Saiyajin 3. Cuando este último está apunto de darle el golpe de grácia, desaparece la fusión y aparece Son Gohan con el potencial desatado gracias al anciano Kyoshin. Gohan vapulea a Super Bu con una facilidad pasmosa, incluso de una manera más holgada que la de Gotenks Super Saiyajin 3, con lo que es de suponer que el poder del Gohan Místico es, al menos, el de un Super Saiyajin 3, nivel que es capaz de alcanzar Son Goku.

En el interior de Super Bu, en cambio, Goku, comienza a pelear con una reproducción del villano, pero al mismo tiempo comenta con Vegeta (el cuál al menos puede alcanzar el nivel de Super Saiyajin 2), que no tienen nada que hacer contra el, que es demasiado fuerte para ellos. Cuando Bu finalmente regresa a su forma original, Goku si que es capaz de hacerle frente, supuestamente porque Bu “pequeño” ha reducido su poder pero ha aumentado su maldad y eso lo hace más peligroso. De ser así, podrían haber enviado al Planeta Kyoshin a Son Gohan con sus poderes desatados y a Goten y Trunks para que se encargasen del Bu maligno (tras la resurrección).

La única explicación sería que Toriyama quiso darle el protagonismo que se merecían Goku y Vegeta y dejarles solos ante el monstruo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Grandes Momentos del Año (2009)

El año esta apunto de terminar, y aprovechando el blog, voy a hacer recuento de algunos de los momentos más destacables del año. Seguro que me dejo muchos otros más pero como siempre se puede editar, ya iría añadiendo si me viniesen a la mente. He destacado unos pocos especialmente, aunque hay algunos que no los podría identificar en algún momento en concreto, ya que se han repetido a lo largo del tiempo en varias ocasiones.

-Triple Cumpleaños: La verdad es que fue una sorpresa en toda regla lo de la caja con las fotos, y los regalos además. A pesar de que la sangría y la cerveza no me dejaron seguir el juego como marcaban las pautas, la alegría y la emoción fueron inigualables. De nuevo agradezco a todos los que asistieron a la cena y que colaboraron para que hubiese buen rollo en La Lobera y en Pacha. También agradecer a mis amigos Catarojenses que el día de mi cumple también me sorprendieron con unos regalos que me venían al pelo además, como se notaba la mano de Amanda.

-Riviera Maya: Todo el viaje en sí fue un momentazo. Una experiencia única e inolvidable, aparte de por las grandes mañanas tardes y noches de fiesta y las excursiones, por los compañeros de viaje que tuve. A destacar el momento Coco Bongo, la primera borrachera en la piscina, los momentos Juanmi, las mañanas en la playa, las degustaciones de cubatas etc. Innumerables.

-Laser: Momento a destacar, aparte porque fue la despedida de una grande como Lourdes, por lo bien que nos lo pasamos con ese juego. Por desgracia este año no volveremos a introducirnos en ese laberinto de risas y carcajadas, en la que Irene, otra grande, se ensañó conmigo en la segunda tanda. Más no me pude reír.

-Benidorm: Una escapada de tres noches con mi hermano y otro grande de las noches Valencianas, mejor dicho las noches metálicas de L´Horta. Fueron tres días en los que ocupamos el lugar que había dejado la crisis en la Zona Guiri con nuestra imponente presencia. Las cogorzas estaban a la orden del día. Pero sin duda los momentos Lluis, fueron sublimes especialmente estos:

-Momento autoestima: Cóm anem a trovar novia tu i jo (refiriéndose a mi) si som mes lletjos que Garró? “Cómo vamos a encontrar novia tu y yo si somos más feos que Garró?”

-Momento Ultimo Combate: La banda sonora de esta gran película de Dragon Ball, lo fue también de nuestro viajito a Benidorm. Quizás el momento cumbre fue cuando el bueno de Lluís, abrió nuestra puerta desde dentro, ataviado solo con unos calzoncillos y con una fregona en la mano. Con la BSO del Último Combate en el fondo, y dejándose llevar por sus ritmos de guitarra, se bajo los calzoncillos y empezó a fregar la puerta de enfrente, donde supuestamente se hospedaban unas extranjeras a las cuales no vimos en ningún momento. No me reía tanto desde hacía siglos.

-Conversaciones múltiples: Grandes noches en el msn nos ha deparado este año sobretodo cuando nos juntábamos unos cuantos y nos reíamos simplemente del hecho de no entender de que iban las distintas conversaciones que se iban fusionando. Ahí, si pestañeas si que te lo pierdes.

-Inauguración Piso: Tanto la fiestecilla de inauguración del piso de nuestras grandes amigas , como en el cumpleaños de dos de ellas, nos lo pasamos genial todos, imperó el buen ambiente, las risas, mucha y muy buena comida y dio por comenzada una nueva era de buenrollismo que espero que dure lo máximo posible.

Aunque falte algo todavía para que acabe el año, desear felices fiestas a todo el mundo y que lo pase lo mejor posible con sus seres queridos (me ha quedado muy navideño pese a que no soy especialmente devoto de la Navidad)

sábado, 21 de noviembre de 2009

Cobrafantas


Tal y como prometí, aquí esta la segunda parte de los Pagafantas. En este caso toca repartir estopa a la otra parte, los “cobrafantas” o “consumenfantas”. La existencia del Pagafantas implica inequívocamente la de otra persona, en este caso el presunto verdugo de éste al no corresponderle en ese algo tan complicado como es el amor. De hecho es muy posible que el “Cobrafantas”, o “Consumefantas” por aquello de ser el potencial invitado, sea el que cree al propio Pagafantas ya sea consciente o inconscientemente.

En la película del mismo nombre, y que ya comenté en su momento, la chica de la que se enamora el protagonista, sería una Cobrafantas, en este caso, una despistada total, al no darse cuenta de que éste estaba perdidamente enamorado de ella, y al considerarlo como un primo-hermano. Como alternativa a los Cobrafantas, antes de aprovecharse de estos seres, lo ideal sería dejar las cosas bien claras desde un comienzo para no crear falsas expectativas. Existen varios tipos de Cobrafantas, si bien utilizo el género neutro (no concreto si son macho u hembra), el hecho de que en un porcentaje más elevado, los Pagafantas sean chicos, significa que quizás (no hay estudios al respecto) los Cobrafantas sean, en su mayoría, chicas. Aunque cómo siempre digo, no hay que generalizar.

A continuación una lista de los diferentes tipos:

-Despistado parcial: Es consciente de que le puede gustar al Pagafantas de turno, pero trata de ignorar este hecho, haciéndose el despistado. Simplemente trata de no pensar mal (o bien) imaginándose que la otra persona va con él a todas partes o se muestra muy amistoso, queriendo sólo amistad.

-Despistado total: Vive en la ignorancia más absoluta. No es capaz ni de plantearse la más mínima posibilidad de que está al lado de un auténtico Pagafantas.

-Vendedor de humo: Se trata de aquél que manda señales falsas de que quiere algo con el Pagafantas, incrementando las esperanzas de este último. Por ejemplo, insistir en quedar para tomar algo, hacer comentarios sobre lo buen novio que sería el Pagafantas, resaltar su belleza… En fin, todo un repertorio de palabrería barata que puede estar acompañado por lenguaje no verbal que puede llevar a equivocación, incluso puede evolucionar hasta la siguiente fase, el calienta-genitales. Y es que no está de más dejar claro que, pese a las señales falsas, el vendedor de humo sólo quiere amistad.

-Calienta-genitales: Cómo se ha comentado anteriormente, se trata de una evolución del vendedor de humo. Cuando ya se cruza la línea de la provocación, exaltando los atributos físicos de manera fehaciente, arrimándose más de lo normal, y hay un contacto físico más que evidente, se llega a la conclusión de que el Pagafantas tiene un límite, y es que no todos somos de piedra, cómo aquél que dice. Sin embargo los calienta-genitales ignoran este hecho y disfrutan provocando y haciendo sufrir a la persona con la que no quieren nada más que amistad.

-Aprovechado: Quizás sea la contrapartida al Pagafantas Originario, ya que si hay alguien dispuesto a “pagar las fantas” de otra persona, es que hay otra persona dispuesta a aprovecharse de esta situación y bebérsela. No hace falta que haya una transacción económica de por medio, y es que muchos aprovechados requieren de la atención y la compañía constantes del Pagafantas, que a veces vale más que lo material. También se podría considerar como la antítesis del Pagafantas-chofer, ya que sin duda aprovecharse de que fulanito tiene coche o moto y el Aprovechado no, para poder desplazarse a los antros o lugares de turno, está a la orden del día.

-Súcubo: Es la contrapartida al Pagafantas de Máximo Nivel. Los relatos vampíricos hablan del Súcubo como un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los hombres, sobre todo a los sensibles e incluso a los monjes, introduciéndose en sus sueños y fantasías, para tener relaciones sexuales con ellos. De esta manera, absorben la energía del hombre para mantenerse, y a menudo, llegan hasta tal punto, que los enferman con distintas dolencias físicas y espirituales, y hasta pueden dejarlo agotado o incluso matarlo. Efectivamente, los Cobrafantas-Súcubo, absorben el tiempo y el dinero del Pagafantas, hasta tal punto de que necesitan de su presencia para hablar, caminar, contar secretos, ir de compras, rajar de la gente, ir a las discotecas, al cine, incluso dormir en el mismo habitáculo, absorbiendo completamente al Pagafantas.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Riviera Maya 2009 VI

Después de la Fiesta Blanca, y de que Juanmi nos demostrara sus habilidades como torero, quitándose la camiseta al compás de la canción de Chayanne, y dando diversos pases, llegamos totalmente reventados a la habitación. Al día siguiente, nos levantamos Javi y yo antes, para ver si el desayuno en el restaurante “español” era diferente. Apenas había cambios con respecto al mexicano del día anterior, quizás unas variedades de zumo más, uno de los cuales estaba extremadamente amargo.

La mañana y la tarde transcurrieron entre la piscina y la playa, con sesión de fotos a cargo de Ramón y servidor. En la piscina entablamos las primeras conversaciones con gente ajena al viaje, en este caso, con estudiantes del CEU, sobretodo con Kielo, un clón de Lenny Kravitz que Javi conocía de vista, Ali, Carol y Clara. A dicha gente, que vino un día después que nosotros, les dimos los consejos pertinentes, como si fuésemos unos auténticos guías turísticos de la zona. Javi y Juanmi también nos comentaban que habían conocido a unas británicas, pero que al final todo quedó en una deprimente lección de ingles delante de unas scotish girls. Aunque no estaba presente cuando pasó eso, me imaginé la situación, y es que el inglés hoy en día es imprescindible hasta para el trasteo.

Al caer la noche también entablamos amistad con nuestras simpáticas vecinas, Lorena, Gema y Mara, las cuales nos dijeron de ir a cenar, cosa que aceptamos para no ir solos por el hotel como si de dos parejas de gays se tratase. Fuimos de nuevo al “español”, y allí me reí bastante con Javi y su conversación con una de las camareras que servía los plátanos flameados, comentándole a ésta que eso iba a “sentarle de veneno” a lo que ella respondió que se trataba de un hechizo para enamorar al de Torrente. Más tarde, las vecinas sacaron la baraja y se decidió por jugar al Chinchón, juego del cuál el propio Juanmi se enorgullecía de ser el Rey. Dicho título de Rey del Chinchón quedó en evidencia. Nos retiramos pronto a nuestros aposentos ya que el día siguiente era el de la primera excursión: Chichen Itza.

A las 6 de la mañana, en pie para coger el autocar que nos llevaría a la Península del Yucatán, donde se encuentran estas ruinas Mayas. Hay que decir, que desde el hotel nos decían que contratar las excusiones fuera, era peligroso, porque iríamos en autocares incómodos, sin aire acondicionado, en fin, un cuchitril…sin embargo el autocar estaba al mejor nivel. El viaje a las pirámides iba a ser largo, de unas 3 horas, con lo que tuvimos que hacer una parada en una especie de tienda de souvenirs en medio de la nada, donde absolutamente todo se tenía que regatear. Teníamos media hora para comprar, mear (unos servicios tercermundistas) y estirar las piernas. Sin embargo Juanmi no se decidía en cuanto a sus compras.

Su devaneo de sesos se prolongó hasta tal punto, que nos subimos todos al autocar para proseguir nuestro camino a las famosas ruinas, y el único que faltaba por subirse era el, además con una tardanza más que reseñable, poniendo nerviosos a los compañeros, al monitor y sobretodo a nosotros (que ya habíamos tomado asiento ignorando al crack y que parecíamos sus tutores legales). Finalmente el guía bajó del autocar buscando al propio Juanmi, que subió entre nuestros gritos y una ovación sarcástica por parte de los compañeros.

Finalmente llegamos a Chichen Itza, en cuya entrada nos avasallaban unos niños para que comprásemos pañuelos, intentando timarnos eso si. Al entrar, notamos el calor terrible que caía sobre nuestras cabezas. Incluso Ramón tuvo que ponerse la camiseta al más puro estilo Lawrence de Arabia. Las pirámides y los restos arqueológicos, majestuosos. No era para menos tratándose de una de las Nuevas Maravillas del Mundo. El guía nos comentaba que los aros que podíamos encontrar en diversos sitios formaban parte de un juego de pelota, en el que el ganador, tenía que ofrecer al Diós su vida como tributo, muy curioso. También nos explicaron, ahora que está tan de moda, que la posición de la pirámide de Kukulcán, la más famosa, con respecto al Sol, servía para poder prevenir el tiempo y las estaciones, y que algunos chamanes lo utilizaban para predecir acontecimientos venideros. De ahí que se considere el calendario Maya uno de los más perfectos, sin la presencia de ninguna tecnología sabida.

Por otro lado, hicimos una especie de experimento, en el que teníamos que aplaudir todos al unísono de cara a la pirámide, y al hacerlo surgía un eco un tanto particular, supongo que se debería a la acústica del sitio, y no despertamos a una enfurecida deidad que nos intentaría contagiar con la venidera Gripe A…Una vez, acabaron las explicaciones fuimos todos por libre, intentando aguantar un calor inimaginable. Cuando ya nos disponíamos a partir de dicho lugar, el bueno de Juanmi de nuevo hizo de las suyas, no contento con el show de antes. Y es que se encontró con un vendedor de humo, que le intentó encasquetar unos totems de madera, seguramente robados, a “precio de saldo”. Ni que decir que no nos esperamos a que negociara con dicho timante, dejándolo atrás y subiendo al autocar.

Una vez finalizada la visita a Chichen, fuimos a comer a un buffet en el que sólo teníamos que pagar la bebida, todo un detallazo, aunque ya iba con el precio de la excursión. Con la comida en el buche, fuimos a ver un precioso cenote, es decir, un lago subterráneo. La verdad es que antes de bajar no había muchas ganas ya que estábamos muy cansados y además no llevábamos bañador, sin embargo al bajar y ver esa maravilla, nos tiramos de cabeza al lago con calzoncillos incorporados (al menos yo). La temperatura era de de ensueño y el paraje también, totalmente impresionante, como si de una pantalla de Tomb Raider se tratase.

El siguiente destino era la ciudad de Valladolid, con una iglesia bastante interesante a la vista, pero hubo dos cosas que nos impactaron más. Por un lado, la manera de intentar que el turista compre, ofreciendo chupitos de tequila para ponernos a tono, cosa que consiguieron (incluso con una botella de tequila con un gusano de fermentación dentro), y por otro lado el niño que cantaba rancheras junto a un grupo de mariachis en nuestro autocar cuando nos subíamos para volver al hotel. Un largo viaje de vuelta nos esperaba.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Riviera Maya 2009 V

En recepción, nos aguardaban todos los compañeros de viaje, algunos con la resaca propia de la batalla alcohólica vivida un par de horas antes. Mientras Javi me advertía sobre el mal estado de mi pelo, recibía un aviso de Vodafone en el que me incitaban a cambiar la tarifa, cosa que acepté. Sin embargo me di cuenta de que me aparecía un símbolo extraño, como si estuviese enviando un SMS todo el rato, cosa que al principio puso la semilla de la intranquilidad en mi, por si luego recibía una factura kilométrica. En el trayecto del autocar, se nos pasó un poco la modorra, y al fin llegamos a Playa del Carmen. Tras un paseo por las calles, sobretodo, por las más comerciales, vimos a un Juanmi que se compró el sombrero típico mexicano por una cantidad bastante elevada, y una cola tremenda en la agencia en la que íbamos a contratar nuestro viaje.

Cuando nos tocó el turno y una vez visto que el precio de las excursiones era, efectivamente, más bajo que en el hotel, procedimos a la contratación y al pago. Hay que decir que la agencia consistía en un local bastante pequeño, de unos 30 metros cuadrados, y para contratar, tenían montado en la calle un chiringuito, como el del típico vendedor de perros calientes, sin caja, ni nada por el estilo. La verdad es que si no fuera porque los organizadores nos habían dicho que era de confianza, tenía un tufazo a timo tremendo. En cambio, la cutrez del sitio nos favoreció, ya que contratamos dos excursiones cada uno (Chichen Itza y Coba), por cuatro que éramos, un total de ocho pagos los que teníamos que hacer. Empezamos a hacer cuentas y a ir pagando los viajes.

El tendero nos dio los resguardos de los viajes pagados, en el que se especificaba la hora a la que pasarían a recogernos. Sin embargo, con todos los resguardos en nuestro poder, y habiendo pagado sólo tres de nosotros, Ramón, hábilmente le dijo al tendero que ya estaba todo, a lo que el del chiringuito nos dijo que si. En definitiva que contratamos las excursiones para los cuatro, pero en realidad habíamos pagado como si fuéramos tres los excursionistas. Un “cuatro por tres” que nos benefició a todos, ya que tuvimos las excursiones, posiblemente, más baratas que nadie. Y es que, con tanto barullo de gente, sin caja registradora, y con un calor infernal, normal que el propietario de la agencia estuviese confundido cual Dinio.

Como vino tanta gente a contratar el viaje a esa agencia, con la consiguiente cola milenaria, y el autocar que nos había llevado a Playa del Carmen ya se había ido, teníamos que llamar a un Taxi para volver. No nos costó encontrar uno, ya que al ser una zona turística, abundaban. Lo que más me llamó la atención fue que no llevaban taxímetro, con lo que te podían cobrar lo que les diese la gana. Aunque fuimos avisados de que al subirse al taxi de turno, teníamos que acordar el precio, finalmente no lo hicimos quizás por lo contentos que estábamos tras el “cuatro por tres”. Durante el trayecto vimos el Coco Bongo, al que iríamos unos días más tarde, y el estilo de residencias de la ciudad, con casas muy pobres en contraste con chaletazos de alto standing. Me recordaba a los barrios marginales de Los Ángeles en algunas películas.

El taxista, muy joven, no nos dirigió palabra, pero si que nos puso música reggetonera y de estilo latino, que no conocíamos por estos lares, en la que se hacía referencia a un chico que no le cogía el “celular” a la chica, o viceversa. A la llegada al hotel, pagamos 10$ al taxista, un precio más que razonable, teniendo en cuenta que igual en Valencia nos hubiesen clavado unos 15€.

A lo largo del día, habíamos sido avisados de que a la noche nos iban a hacer una “Fiesta Blanca” de bienvenida para nosotros. Realmente antes de partir de viaje, lo habíamos tenido en cuenta, y trajimos ropa para la ocasión. Lo que no sabíamos era el día en que se celebraba. Llegamos al hotel, nos duchamos y aseamos, pero mientras Ramón estaba en la ducha, y Javi y yo nos estábamos afeitando, escuché que Juanmi llamaba a Javi. Poco antes de esto, también oía el ruido de las teclas de la caja fuerte, pero no asociaba dicho sonido, más continuado, al de pulsar una simple tecla. Me temí lo peor. Cuando Javi fue a ver que era lo que quería Juanmi, se confirmaron todas las sospechas: El único que tenía la clave de la caja fuerte apuntada, puso mal el código. Además para que se bloqueara, había que poner el código tres veces mal, cosa que pasó esta vez.

La caja se quedaría bloqueada durante 30 minutos, pero necesitábamos dejar la documentación antes de que pasara esa media hora, ya que teníamos que acudir a la Fiesta Blanca. No recuerdo si esa misma tarde-noche u otra, el crack de Manisses también había hecho de las suyas, perdiendo la llave del candado de su maleta. Con lo que tuvo que avisar a un operario del hotel para que acudiera con una cizaña y procediese a destruir el candado. Lo de la caja enfureció de tal manera, y con razón, a Ramón, que se escuchaban los gritos desde la ducha y su famosa frase “eres cuomo tonto pero sin la u”.

Para rematar la faena, mientras yo disfrutaba de una minisiesta, vino el operario para abrir la caja fuerte, y tal y como nos habían comentado, las propinas estaban a la orden del día. El currante, se quedó allí comentando que era muy tarde para ellos, cuando en realidad quería decir “dadme la propina por favor”. Juanmi que era el protagonista del desaguisado, en esos momentos no disponía de caudal monetario para dar propina al chico, cosa que tuvo que hacer Javi en su lugar.

Finalmente acudimos la Fiesta Blanca, de blanco por supuesto. Era en la playa y a pesar de ir en sandalias, la arena era tan fina que no se pegaba a los pies. A la hora de cenar fue un poco caótico ya que en las zonas en las que podíamos sentarnos estábamos demasiado a oscuras, y además yo no tenía el estómago para muchos manjares, después de la bomba atómica del mediodía. La música era la “Typical spanish” de pachanga, aunque también con algunos temas que pegaban por aquella época. La temperatura era muy agradable, con calor, pero no tan asfixiante como durante el día.

Para subsanar su actuación de hacía unos momentos, Juanmi nos dedicó la canción de la Conga, que habíamos comentado en diversas ocasiones. También nos deleito con su exhibición de trasteo, alargando su garra de Gen-an (personaje de Samurai Showdown que posee una zarpa enorme al estilo Freddy Krugger) a todas las chicas que encontraba a su paso con el objetivo de entablar al menos conversación.

De vez en cuando íbamos a sentarnos en los enormes sillones de mimbres de la antesala de la piscina-playa con su música salsera, y cuando todo el pescado estaba vendido fuimos a descansar, ya que el día había sido de lo más completo.

martes, 10 de noviembre de 2009

Riviera Maya 2009 IV


El monitor del Sandos, Tomatito, nos advirtió que dormiríamos muy poco. Desde luego, no se equivocó, ya que a las 6:30 de la mañana del primer día entraban unos destellos de Sol cegadores por el ventanal de la habitación. Desde luego, el cuerpo me pedía levantarme ya, cosa que hice para desplegar un poco la ropa de la maleta. Poco a poco nos fuimos levantando, siendo Juanmi el último en discordia, y es que la tensión del vuelo bien merecía un buen descanso.

También teniendo en cuenta que a las 10 teníamos una reunión en el Salón de Actos para recibir las instrucciones generales y ver qué podíamos hacer tanto dentro, como fuera del hotel (las excursiones). Antes de salir de la habitación nos untamos con la crema de factor máximo que habíamos traído de casa, así como del repelente de mosquitos pertinente. Junto a esto, nos echamos colonia de la barata de Mercadona, bien fresquita y simplona. Desprendíamos un olor sin igual.

Nuestro objetivo era desayunar en alguno de los bufetes, así que fuimos a parar al de estilo mexicano. Sin duda, los mejores desayunos de mi vida los tuve allí, con un surtido de bollería, cereales, zumos, tes, huevos fritos, bacon, pasteles, salsas, etc inigualable. Ni que decir que nos pusimos las botas, aunque en mi primer paseo por el buffete entre en histeria al ver que no estaba el café que necesitaba para circular por la vida. Por suerte, un amable camarero lugareño iba por las mesas cargando las tazas de café. Nunca me había bebido un vasazo de “café solo” tan grande, pero lo necesitaba. Javi empezó a tener cierto malestar estomacal, que acabó en falsa alarma ya que íbamos preparados con una completa para-farmacia a base de Almax y Fortasec. Y es que los mezclaillos a veces no acaban bien. Juanmi se coronó cogiendo un plato grande y cargándolo con trozos grandes de pastel de diverso tipo para disfrute de su paladar.

A continuación pegamos un garbeo por la piscina y la playa, que estaban a escasos metros la una de la otra, aunque no llevábamos la indumentaria adecuada para el baño. La playa, privada, la típica caribeña con arena prácticamente blanca, y con agua cristalina. La piscina, con compañeros del viaje ya tostándose al sol de buena mañana. También nos dimos una vuelta por recepción y nos dimos cuenta de que había una pareja de burros, con los cuales nos hicimos los retratos pertinentes. Y es que a lo largo de todo el hotel, la fauna, aparte de nosotros, era increíble. Desde pavos reales, pasando por iguanas, lagartos, loros y otro tipo de pájaros, burros, etc.

Llegó la hora de la reunión y nos sentamos para ver que nos contaba el personal del hotel. Nos repartieron un folleto con todas las excursiones que podíamos hacer, la variedad era muy alta, ya que aparte de las de carácter cultural como Chichen Itza, había otras como Tulum, Isla Mujeres, excursiones en Jeep, etc. Al final, visto el precio, decidimos ir a tres excursiones, Chichen Itza, Coba y por descontado a una de las mejores discotecas del mundo como es CocoBongo. En cambio, los organizadores del viaje, que contaban con la experiencia del año pasado, nos comentaron la posibilidad de contratar las excursiones en otra agencia de viajes, y no en el hotel, ya que nos podían salir mucho más baratas. Nos dijeron que los que preferíamos esa opción acudiésemos por la tarde para coger un autobús que nos llevaría a Playa del Carmen, el núcleo urbano mas cercano al hotel, para contratar las actividades en una agencia de la zona.

Cómo era todavía muy pronto, fuimos a probar el Spa, con sus baños terapéuticos, y el jacuzzi con su sesión de fotos, con sillitas y trenecitos incluidos, se salió. También probamos los baños turcos y la sauna. Se produjo una anécdota divertida ya que nos salimos del baño turco, que tenía un rincón oscuro, y el bueno de Ramón se quedó dentro. El resto, que estábamos pululando por la zona, escuchamos un grito de susto y vimos a dos compañeras de viaje, que salían de dicho lugar, y es que el crack de Almussafes estaba tranquilamente tomando su baño entre tinieblas y para más inri, en una zona más oscura, lo que provocó que se asustaran las mujeres al descubrir una tercera persona en la habitación. El Spa también tenía un gimnasio, que no pisamos en ningún momento pese a la insistencia de Juanmi y el beneplácito de Javi, que querían quemar las calorías de todos los manjares consumidos y aparte tonificar músculo.

Cuando terminamos con el Spa, nos decidimos por ir a la piscina. Hay que decir que disponíamos de una tarjeta que la podíamos canjear por una toalla, pero si la perdíamos teníamos que pagar 50$. Convenía estar al tanto. En la piscina, vimos que buena parte de los compañeros de viaje estaban allí, amorrados a la barra habilitada para los borrachazos piscineros. Debido a la gran variedad de cocteles y combinados, primero nos decidimos por lo tradicional y conforme íbamos consumiendo más aumentaba la extrañeza y originalidad de los cubatas que nos bebíamos. A destacar el Bananamama y Sex on the Beach, aunque sin duda lo que más subía eran los chupitos de tequila. El mezclaillo fue tan brutal que hasta Juanmi que no se le suele ver borracho iba más que animado, cosa que aprovechamos para salpicarle el vaso con agua de la piscina.

Al final Javi y el de Manisses, se retiraron a tomar el sol y nos quedamos Ramón y yo, con una cogorza de las que hacen época. Y es que el camarero nos ponía en tirela a todos y nos echaba una especie de licor fuertísimo mezclado con tequila, que nos dejaba KO. También nos pusimos a hablar con unas chicas de ADE comentando lo difíciles que eran algunas asignaturas, quedando dicho momento retratado gracias a los paparazzis que estaban intentando ponerse morenos.

Hasta que se nos pasó un poco la borrachera y cobramos algo de conciencia, se hicieron las tantas. Por un momento creí haber perdido la llave de la habitación, pero todo fue fruto del alcohol, así que al final apareció en lo más profundo de mi mochila. Comimos en el Snack Bar, deprisa y mal, saludando a desconocidos como si los conociese de toda la vida, para posteriormente acudir al autobús que nos iba a llevar Playa del Carmen.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Riviera Maya 2009 III


Cuando nos bajamos del autocar, sin soltar la mochila de mano, y recogimos las maletas (gracias a un fenómeno llamado Suacheneguer), vimos ante nuestros ojos lo que seria la entrada al paraíso. De primeras, nos dimos cuenta de que, tal y cómo nos habíamos imaginado no era un hotel típico de por aquí, o como los que te puedes encontrar en Benidorm. En la recepción, había una barra, que fue donde se dirigieron mis primeras miradas, ya que tenía sed. No recuerdo si finalmente consumí algo. Lo que si que recuerdo fue a Javi mareando a un recepcionista sobre la pulsera y los posibles efectos adversos que podía tener el mojarse en el agua con ella. Lo primero que hicimos fue localizar en el mapa nuestra habitación para dejar los bártulos.

Vimos el número que se indicaba en el sobre, buscamos el sitio en el mapa y allí nos dirigimos. Después de un largo recorrido contemplando la majestuosidad del complejo y aguantando el calor y el cansancio, llegamos al habitáculo. Era ya de noche, con lo que las piscinas que íbamos dejando a nuestro paso estaban desiertas. La distribución del hotel era como la de un complejo turístico a base de mini-apartamentos, y en cada uno de ellos había hasta seis habitaciones. Cuando nos disponíamos a entrar, saqué la cámara de mi añorado N73 y puse el modo “video” para grabar tan emocionante momento, pero después de todo lo que nos había pasado antes, las desdichas no iban a acabar en el Aeropuerto….

Tras muchos intentos por parte de Ramón, Javi y Juanmi, llegamos a la conclusión de que nos habían dado la llave-tarjeta equivocada, ya que no había manera alguna de abrir la puerta que nos indicaba en el sobre. Todo esto con un calor sofocante y con la ropa que llevábamos desde Valencia, de más abrigo, aparte de la presencia de mosquitos como aviones.

Visto que no podíamos entrar, Ramón se dirigió a recepción para ver que pasaba con eso. El motivo por el cual no podíamos abrir, no era la llave, sino la habitación, que no era la nuestra. El número que nos indicaba en el sobre estaba parcialmente borrado, pareciendo un 3 en lugar de un 5, que era el nuestro. Tuvimos suerte de que en esos momentos no se encontrara un zamarro 4x4 tras la puerta. De nuevo cogimos los trastos y por fin llegamos a la habitación.

La ilusión inicial se había diluido un poco tras la concatenación de los últimos desastrosos actos, sin embargo nada más entrar, lo primero que busqué fue el minibar que nos habían prometido. A primera vista, no lo encontré por ningún lado quizás por estar demasiado aturdido en esos momentos, aunque finalmente di con el. Se trataba de una nevera pequeña en la que teníamos a nuestra disposición agua, cerveza y otros refrescos. También establecimos la contraseña para la caja fuerte, y es que para moverse por el hotel, no hacía falta llevar toda la documentación y el dinero. La contraseña era bien fácil, y de hecho ni Javi ni Ramón ni yo, nos la apuntamos, simplemente la memorizamos, siendo Juanmi el único que la tenia apuntada en su móvil. Luego vino el reparto de camas, en el que me tocó bailar con la más fea, aunque realmente me daba igual ya que por la noche no me muevo mucho y las camas eran de matrimonio.

A continuación estrenamos las duchas que buena falta nos hacían, en el maravilloso baño de alli. Sin duda de lo mejor de la habitación. Una vez todos presentables, fuimos a cenar, o mejor dicho a ver que se podía cenar. Nos dimos cuenta de que para cenar en un sitio guay teníamos que reservar. A guay, me refiero a los restaurantes temáticos, todos de buffete libre (todo incluido claro está). De todas maneras teníamos un Snack Bar abierto las 24 horas con comida muy sana. Hamburguesas, perritos calientes, salsas picantes para los “doritos” de turno, etc…todo esto nos esperaba para cenar ese primer día, aderezado por unos buenos ron con cola. Habíamos sido advertidos por mucha gente acerca de los hielos y el peligro que estos tenían estomacalmente hablando, por ello en el primer cubata que me tomé los extraje todos, bebiéndome el vaso más caliente de mi vida. No lo volví a hacer más ya que nos aseguraron que eso era fuera del hotel, que dentro, el tema del agua y los hielos lo cuidaban al máximo.

Tras comprobar que el ron, no era el mismo que nos servían aquí, y tras probar los mojitos, nos preguntamos que hacer, sin embargo Ramón y Juanmi decidieron retirarse sabiamente a tiempo, y es que el día siguiente iba a ser duro de verdad. Javi y yo nos quedamos en la discoteca, que se rumoreaba que cerraba a las 3 o a las 4. Nuestro objetivo era saber cómo era y qué tipo de música ponían. La verdad es que se podría decir que era como una pista de pachanga de cualquier discoteca española, más grande de lo normal, eso si. El Dj de vez en cuando intercalaba los temas que más estaban pegando en el Reaggeton o música bisbalera con clásicos como la Bamba o el Santo Cachón.

Después de agotar nuestras energías en dicho antro, a las 2:30 decidimos retirarnos también, tras haber hecho un scaneado visual a las chavalas que venían en nuestro vuelo. A la vuelta, en la habitación vi un Juanmi que ocupaba toda la cama de matrimonio que teníamos que compartir, y al que tuve que retirar a codazos. Por fin tocaba cama en el día más largo, y además de verdad, de mi vida.